Una Creación Extraordinaria

Alguna vez te has preguntado ¿Que estaba pensando Dios cuando te creo?  Aunque al igual que tu, yo tampoco tenga la respuesta exacta, de una cosa estoy segura… ¡Tu y yo somos su obra maestra! Nada le hará más bien a nuestro ser que entender que somos hechura suya, y a través de este conocimiento aceptarnos tal como somos.  Sabes, uno de los mayores beneficios de esta gran verdad es poder vivir una vida libre de prejuicios y complejos, y te puedo decir por experiencia propia que solo así podremos ser usadas por Él. Cada vez que pienso en esto, no puedo dejar de reconocer que después de todo cada “característica negativa” de nuestra personalidad ha sido solo un producto de críticas, opiniones y palabras que nunca vinieron de parte de Dios.

Ahora dime… ¿Que viene a tu mente cuando te digo que eres una Mujer Extraordinaria?  Si me lo hubieses dicho a mi hace unos años atrás no hubiese tenido respuesta, puede ser que hasta me haya sentido mal o incomoda por el halago. 

En el libro Switch On Your Brain, la Dra. Caroline Leaf declara que a medida que pensamos, cambiamos la naturaleza física de nuestro cerebro. A medida que conscientemente dirigimos nuestro pensamiento, podemos conectar patrones de pensamientos tóxicos y reemplazarlos con pensamientos saludables, lo cual es bastante interesante, pero no sorprendente en absoluto; cuando leemos Romanos 12:2 “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente”.  Dios quiere y necesita que tengamos un concepto sano de nosotras mismas, ya que solo así podremos vencer (con la verdad) las mentiras del enemigo que nos mantienen cabizbajas y en el anonimato. Èl desea que seamos una luz brillante que muestre su verdad a través de los dones, los talentos, nuestra historia, y en fin todo aquello que no podemos mostrar por causa de no sentirnos aptas.

Hablando con mi hija en estos días me contaba sobre algunas de sus amigas en la escuela, y  me di cuenta de la gran necesidad de identidad que existe en nuestra sociedad; esto en especial en las jóvenes, pero pensándolo bien, también en mujeres adultas.  El enemigo sabe que si nos roba la identidad, nos roba todo, porque cuando no sabemos quiénes somos en Cristo, solo nos quedan sus mentiras.  Por mucho tiempo fue muy difícil para mí llegar al “balance adecuado”, en mi baja autoestima, y el temor paralizante del qué dirán, me agarre “con uñas y dientes” de una parte de Romanos 12:3 “Por la gracia que se me ha dado, les digo a todos ustedes: Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado”. En su esencia, este versículo es muy edificante, pero en la mente de una persona herida e insegura, el “no tener un mayor concepto de sí mismo” puede ser tomado fuera de contexto, hasta detener toda obra de Dios en nosotras.

Pero…  ¿Que es tener un concepto adecuado de nosotras mismas?  Para saber esto primero tenemos que tener un entendimiento (básico) de las demás características. Empecemos por la altanería… la altanería o altivez es tener un mayor concepto de nosotras del que debemos tener; la baja autoestima es vernos menos de lo que somos; la autoconfianza es la confianza en sí mismo respecto a determinados atributos o habilidades; la identidad en Cristo es un diseño único y especial que nos permite ser todo lo que hemos sido llamadas a ser, entender la voluntad de Dios y hacerla a la perfección. La identidad en Cristo también determina nuestro carácter, lo cual determina si nos asemejamos a Dios. En resumen, el carácter es la naturaleza original con que fuimos EXTRAORDINARIAMENTE diseñadas por el arquitecto número uno, llamado Dios y a menos que tengamos el conocimiento amplio, que es Dios quien nos creo como somos y nos hizo con un destino, jamás podremos restaurar en nuestra originalidad el extraordinario propósito para nuestras vidas.

En conclusión, si bien es cierto que no es bueno que tengamos un mayor concepto de nosotras que el que debemos tener, aprender a vernos como Dios nos ve, y como verdaderamente somos en El será el principio de ese camino que nos llevará a entender, y aceptar la verdadera razón por la que fuimos creadas. Vivamos cada día dándole gracias a Dios por nuestras vidas, por quienes somos hoy, y por lo que estamos llamadas y predestinadas a ser mañana. Nunca olvides, que todo lo que Dios hace es perfecto, y eso te incluye a ti y a mí, que somos indiscutiblemente su obra maestra… ¡Una creación EXTRAORDINARIA!”. 

Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien!

Salmos 139:13-14 

Silvia Ivelisse

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Silvia Ivelisse

Silvia Ivelisse es coach profesional de liderazgo y vida, conferencista, autora, cantante y actriz. También es conductora del programa radial "Nosotras y Tú" y del segmento radial de coaching "SilTalk". Ella sirve en Vida Church junta a su esposo, Carlos, como directora del ministerio de matrimonios Fusión.

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