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Sacrificio

Haz Tu Parte y Dios Hará el Resto

Ana Agila July 9, 2019 53


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Para comprender el significado de esta frase, tenemos que entender cuatro palabras claves, “sumisión”, “disponibilidad”, “disposición” y “calidad”. Como cristianos debemos aprender a someternos a la voluntad de Dios y confiar en su providencia. La Biblia nos enseña en Proverbios 16:3, “Pon todo lo que hagas en las manos del Señor, y tus planes tendrán éxito.” Una vez que nos hayamos sometido a la voluntad de Dios, debemos disponer nuestro corazón para poner todo de nuestra parte para llegar a cumplir nuestras metas. Junto con la disposición, debemos tener la disponibilidad para hacer y finalmente hacerlo con calidad y excelencia.

Como seres humanos tenemos sueños y deseos, tal vez queremos comprar casa, tener un título universitario, un mejor trabajo, queremos que nuestros hijos sean buenos hijos, queremos tener un matrimonio feliz, queremos servir en nuestra iglesia, etc. La disposición de nuestro corazón para hacer todas estas cosas está presente, pero muchas veces no tenemos la disponibilidad.

Si tenemos la disposición de querer comprar una casa, entonces tenemos que trabajar, ahorrar, hacer un presupuesto, sin importar ni tu estado civil, ni tu nivel de educación. Para llegar a nuestra meta debemos educarnos financieramente, escuchar consejo de profesionales y peritos en la materia, junto a esto, tener la disponibilidad de tiempo para salir y buscar la casa perfecta para tu familia que este dentro de tu capacidad financiera. En otras palabras, estar listo para cuando esta oportunidad caiga en tus manos.

Si tenemos la disposición de querer servir en la iglesia y ayudar con algún ministerio, entonces debemos tener la disponibilidad para hacerlo. Escuchar la frase “no tengo tiempo”, es muy común hoy en día. Mas, sin embargo, Dios nos ha dado poder de dominio propio y de llevar las riendas de nuestra vida. Tenemos el libre albedrío para ver donde invertimos nuestro tiempo. Y una vez que hagamos tiempo para servir en la iglesia, entonces hagámoslo con excelencia, no mirando el celular cada cinco minutos. No basta simplemente con estar presentes físicamente, sino que tenemos que hacer nuestro trabajo como si lo estuviésemos haciendo para Dios. La Biblia dice que en Mateo 9:37, que la mies es mucha, mas los obreros pocos, seamos parte de los obreros.

La mies es mucha, mas los obreros pocos.

MATEO 9:37

Si tenemos la disposición de comenzar una familia, tener hijos y queremos que nuestros hijos se críen con valores morales y espirituales, arraigados en el amor de Dios. Entonces debemos tener la disponibilidad de ser padres presentes, de nuevo, no importando tu estado civil, si eres padre o madre soltero, o eres separada, o viuda, los factores son los mismos. Hay que darles tiempo de calidad a nuestros hijos, no cantidad de tiempo. Tenemos que ser ejemplos para nuestros hijos de hombres y mujeres que buscan a Dios y ponen primero a Dios ante cada decisión.

Hermanos(as) no podemos sentarnos cruzados de brazos y esperar a que las cosas sucedan, o esperar que la oportunidad toque la puerta. Dios nos manda a pelear la batalla, a ejercer nuestra fe, y caminar bajo su voluntad. Dios quiere que nuestras vidas sean luz en la oscuridad, y participemos de los grandes milagros que Dios tiene preparados para nosotros. 1era de Samuel 2:30 dice que Dios honra a los que le honran. Recuerda, nuestro trabajo para Dios no es en vano. Cuando sembramos en la obra de Dios, nuestra cosecha serán bendiciones inmensurables. Así que te animo a que como decimos en mi país, “manos a la obra”, hagamos nuestra parte, sujetemos a Dios, confiemos en su voluntad, pongamos nuestra disponibilidad y disposición en las manos del Altísimo y veremos grandes obras y milagros en nuestras vidas.

Ana Agila

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Ana Agila

Ana Agila trabaja con el ministerio de niños, Vida Kidz Awana Clubs y además sirve como colaboradora frecuente del blog de Vida Church.

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