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Una Mujer Sin Límites

¿Qué es una mujer sin límites?

¿Cómo se crean los pensamientos auto-limitantes que nos paralizan?

¿Si no tuvieras los límites que crees tener, donde estarías hoy?

Estas preguntas han sido clave para el éxito de muchas de mis clientes en coaching… ¿Sabes por qué?  Porque por más redundante que suene, no hay nada que nos limite más que no conocer o ignorar nuestras limitaciones. Porque si, mi querida amiguita… todas tenemos limitaciones en un área u otra, la buena noticia es que pueden ser derribadas, y muchas veces hasta convertidas en grandes fortalezas.

“No tengo suficiente experiencia”.

“Alguien más probablemente ya ha hecho esto”.

“No soy suficiente”.

Estos son solo algunos ejemplos de creencias auto-limitantes que pueden impedirnos alcanzar nuestras metas y hasta llegar a cumplir con el llamado de Dios en nuestras vidas. Existen límites físicos los cuales son sumamente reales, pero aun estos pueden ser superados cuando creemos en nosotros mismos y tomamos los pasos necesarios para hacerlo. Así que sigue leyendo para obtener más información sobre qué son las creencias auto-limitantes y para ver algunos ejemplos de creencias auto-limitantes. Y, lo que es más importante, pasaremos por el proceso de identificar y superar sus propias creencias limitantes.

Este podría ser un ejercicio muy poderoso para ti. Si has intentado y no has logrado alcanzar ciertas metas que son importantes, bien podría deberse a creencias auto-limitantes, las cuales se reflejan en los límites que a menudo creemos tener. Lo peor del caso, es posible que ni siquiera te des cuenta de que tiene estas creencias, y mucho menos sepas cómo superarlas; por lo menos eso paso conmigo.  ¿Qué tal si aprendemos que son los pensamientos auto-limitantes? En pocas palabras, los pensamientos o creencias auto-limitantes son suposiciones o percepciones que tenemos sobre nosotros mismos y sobre la forma en que funciona el mundo. Estas suposiciones son “auto-limitantes” porque de alguna manera nos impiden lograr lo que somos capaces de hacer.  

Esa es una descripción general rápida, pero veamos detalladamente como se forman. Desde nuestra infancia, comenzamos a formar creencias sobre el mundo y nuestro lugar en él. Nuestros cerebros son muy buenos para detectar patrones y hacer asociaciones, por lo que procesamos constantemente el flujo de información sobre el mundo que nos rodea y lo usamos para formar creencias. Generalmente, el propósito de la formación de creencias es ayudarnos a comprender el mundo y mantenernos seguros.  Por lo general estas creencias se basan en nuestras propias experiencias y son moldeadas por nuestros padres u otras figuras dominantes en nuestras vidas. Si golpeo a alguien, me castigan, por lo que golpear a la gente debe ser malo. Si digo “por favor” y “gracias”, me recompensan. Entonces, ser cortés debe ser bueno.

Las creencias fundamentales que nos formamos de niños pueden ser muy poderosas, e incluso cuando encontramos nueva información o explicaciones, a menudo nos aferramos a nuestras antiguas creencias. Pero es allí done tomados de la mano de Dios podemos convertir nuestras limitaciones en fortalezas y oportunidades a través de la renovación de nuestra mente, y eliminar las

No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.

Romanos 12:2

Para llegar a ser mujeres y hombres sin límites, tenemos que primero derribar patrones negativos de pensamientos auto-limitantes.

2 Corintios 10:3-5 nos dice: Esto es, que mediante la comunión con Dios, sometes todos tus pensamientos, tus conceptos, tu parecer, tu sentir, a la obediencia a Cristo. Aquellos pensamientos que nos hacen sentir derrotados, frustrados y lentos en nuestro crecimiento espiritual, profesional y emocional, esos pensamientos de “no puedo”, “no soy capaz”, o los pensamientos de pecado y las tentaciones, los convertimos en pensamientos cautivos, amarrados, presos, sometidos a la obediencia a Cristo. Esto lo logras apropiándote y creyendo esta instrucción de Dios, aumentando tu comunión con Él. Piensa solo lo bueno, lo excelente, lo que te impulsa a tener tu mente limpia, positiva, llena de optimismo. Destruye tus pensamientos negativos. (Filipenses 4:8)

Recuerda que una mujer con mente renovada, y que cree en lo que Dios dice de ella, se convierte por consecuencia en una mujer sin límites… ¡Derríbalos ya!

Silvia Ivelisse

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