Para nuestras amorosas hijas, futuras madres de familia, líderes espirituales, ayuda idónea, princesas de Dios… (inspirado en Proverbios 31)
Hija Amorosa, ¿quién la hallará?
Porque tu estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
El corazón de tus padres confiado está,
La preocupación de sus corazones desvanecerá
Te esmeras por hacer el bien y no mal
Todos los días de tu vida
Eres una hija maravillosa:
Haces tus tareas sin chistar
Tomas tu responsabilidad sin quejar
Te levantas temprano, preparas el desayuno
Ayudas a tu familia, y los apoyas,
Y haces más de lo que puedas ayudar
Eres una excelente amiga
Valoras la amistad,
Y estas presente, aun cuando el resto se va,
Con tus propias manitas siembras buena semilla
En la tierra que vas a heredar
Recuerda, las bendiciones de lo alto vendrán, cuando sea tiempo de cosechar
Cuando la falta de respeto a la autoridad
Es lo usuario
Tu, haces todo lo contrario
Te llenas de fuerza,
Te vistes de sabiduría, y honras a tus padres
Aun cuando el mundo aplaude lo inseguro
Clamas a Dios, cuando los problemas te acechan
Por qué sabes que en El están tus fuerzas
Cuando los problemas se acercan
¿De dónde proviene tu luz interior?
Tu luz proviene de tu Salvador
Y por eso tu lampara no cesará
Y por eso tu lampará siempre iluminará
Con tus manitos construyes tu porvenir,
Con tu voz alientas a los que están a tu alrededor
Como tú no hay nadie

En este mundo lleno de pavor
Ayudas a tu prójimo,
Y extiendes tus manos al que lo necesita
No tienes temor de la soledad ni la tristeza
Porque sabes que Dios te dará la fortaleza
Te vistes con decoro y pureza,
No olvidando tu sentido de moda,
Si no más bien respetando tu cuerpo
Y honrando el Espíritu Santo
Tu familia es conocida en el pueblo
Todos saben que tu palabra es de honor
La ley de clemencia está en tu lengua.
Y todos escuchan tu opinión
Fuerza y honor son tu vestidura;
Abres tu boca con cordura,
En esta tierra un gigante serás
Y una generación te seguirá
Tus padres se levantan y te llaman hija amorosa:
Tu familia te alaba:
Muchas niñas hicieron el bien:
Mas tú, hija mía sobrepasas a todas.
Engañoso es este mundo, y vana su hermosura;
Pero la hija que teme a Jehová, ésa será alabada.
Ana Agila